2020 - XV Jornada de la Escuela -Sem. ESCUELA
2019 - XIV Jornada de la Escuela -Sem. ESCUELA
2018 - XIII Jornada de la Escuela - Sem. ESCUELA
2016 - XII Jornada de la Escuela - Sem. ESCUELA
2015 - XI Jornada de la Escuela - Sem. ESCUELA
2014 - X Jornada de la Escuela - Sem. ESCUELA
2013 - IX Jornada de la Escuela - Esp. FORO
2012 - VIII Jornada de la Escuela - Esp. FORO
2011 - VII Jornada de la Escuela - Esp. FORO
2010 - VI Jornada de la Escuela - Esp. FORO
2009 - V Jornada de la Escuela - Esp. FORO
2008 - IV Jornada de la Escuela - Esp. FORO
2007/06/04 - III, II y I Jornadas de la Escuela

2020 - XV Jornada Escuela de Psicoanálisis
de los Foros Campo Lacaniano / España F9 (IF-EPFCL)

Las transferencias después del análisis

XV Jornadas
Sábado 8 de febrero
XV Jornadas de Escuela F9

v
Viernes 7 de febrero

V Seminario Escuela F9


Domingo 9
de marzo
Asambleas de Escuela y Federación (EPFCL-F9)

TARRAGONA, sábado 8 de FEBRERO de 2020
Sala d'Actes de la Antiga Audiència de Tarragona
Plaça del Pallol, 3

a partir de las 09:30 horas
6 pretextos
PROGRAMA


Dossier de 6 Pretextos para la Jornada >>> descargar PDF

Comisión epistémica (DEL-F9):
Roser Casalprim > rcasalpr@copc.cat
Marta Casero > gautami@telecable.es
Jorge Chapuis > chapuis@telefonica.net
Rebeca García > rebegarciasanz@gmail.com
Ramón Miralpeix (coordinacion) > miralpeix@copc.cat
Mikel Plazaola > mplazaola@jet.es

Comisión de organización:
Marta Borràs (Hospedaje) >martetaborras@gmail.com
Carme Do Mmènech (Papelería) >cdfarnos@hotmail.com
Pau Labrador (Audiovisuales) >paulabrador@hotmail.com
Amparo Ortega (Internet) >desamport@gmail.com
Montserrat Pallejà (Restaurantes) >mpalleja@lacan.cat
Ester Pi (Control de inscripciones) >pi.san.ester@gmail.com
Marc Piñol (Registro de inscripciones) >marcpigi@gmail.com
Manel Rebollo (Salas) >mrebollo@lacan.cat

Programa (descargar)

9:15 –  Recepción e inscripciones

9:45 – Presentación de la Jornada: Anna Orts, Presidenta del Foro Mare Nostrum

10:00 – Conferencia de Colette Soler: Las transferencias del analista.
Coordina mesa y debate: Roser Casalprim

11:45 – Mesa 1.
Dolors Camós: Transferencia y Sujeto supuesto saber son una y la misma cosa.
Rebeca García: Herejes de la buena manera
Manel rebollo: La transferencia diez años después
Mª Jesús Zabalo: Metamorphosis. Liquidación del amor de transferencia
Coordina: Jorge Chapuis

14:00 Comida

16:00 – Mesa 2.
Nieves González: Tras la pista de los restos de la transferencia
Pedro Arévalo
: Sinthome y transferencias, ocho años después
Mikel Plazaola
: El misterio de la trasmisión

18:00 - Clausura a cargo del Foro del Pais Vasco

Pretexto 1

Después del análisis, ¿transferencias?, ¿qué transferencias?

Reconociendo en la tercera identificación descrita por Freud la identificación participativa de la libido histérica, Lacan permite acentuar esta perspectiva. Produce está fórmula de "la identificación participativa" en L' insu qui sait ..a, y va a decir poco después que lo que busca es "la identificación al grupo". La idea desconcertó a sus alumnos del momento, había motivo, puesto que Lacan promovió un psicoanálisis que apunte, como dijo, a "la salida del rebaño" y que produjo muchos desarrollos críticos sobre el grupo. Pero la idea indicaba que él también, como Freud, había llegado a inquietarse por la descomposición de los lazos sociales.

La transferencia como concepto psicoanalítico está ligado al campo del análisis (análisis en curso), y a lo que ocurre en este espacio reducido, limitado por dos parlêtres con sus cuerpos (analista y analizante) y algunos saberes (supuestos –a un “sujeto” analista, al acto de un analista–, ignorados, no sabidos,...) que soportan la posibilidad del discurso psicoanalítico. Lo dicho aquí, aunque queda muy corto, permite formular la pregunta que abre el título de nuestra jornada sobre a qué nos referimos cuando hablamos de transferencias, psicoanalíticamente hablando, fuera del dispositivo del análisis.

Pues hablamos de “transferencia de trabajo”, hablamos a veces del resto de transferencia analítica que queda por disolver, hablamos de transferencia al saber (entonces, ¿amor, al saber?, ¿qué saber?, ¿qué amor?), o de la formación como efecto de transferenciab, y también hablamos de los afectos que, como en la transferencia en análisis, “pegan” –affectio societatis– (y a veces “repelen” –odioamoramiento) a los sujetos de una comunidad. Y también hablamos del “manejo” de las transferencias en el interior de las instituciones: no me refiero aquí a su uso para el bien privado de cada cual, sino a cómo, a sabiendas de sus propiedades pegajosas, los psicoanalistas intentamos vacunarnos contra los efectos nocivos (por ejemplo, la tendencia a polarizar la relación entre la conformación de masa y el narcisismo de cada uno con su Uno) que, como efectos secundarios de cualquier re-medio, forman parte también de la substancia de la transferencia: entre esas vacunas disponemos sobre todo del cartel y del funcionamiento. El plural es, pues, intencionado.


1 Colette Soler. Hacia la identidad (Curso 2014-2015 en el Colegio Clínico de París). Ediciones de los Foros Hispanohabantes del Campo Lacaniano de la IF-EPFCL, p. 184
a Cette année, disons que, avec cette insu que sait de l'une-béue, j'essaye d'introduire quelque chose qui va plus loin que l'inconscient. Quel rapport y a-t-il entre ceci qu'il faut admettre que nous avons un intérieur que l'on appelle comme on peut, psychisme par exemple, on voit même Freud écrire endo, endo- psychique cela ne va pas de soi que la Psueé ce soit endo cela ne va pas de soi qu'il faille endosser cet endo, quel rapport y a-t-il entre cet endo, cet intérieur et ce que nous appelons couramment l'identification? C'est ca en somme que, sous ce titre qui est comme ca fabriqué pour l'occasion, c'est ca que je voudrais mettre sous ce titre. Parce qu'il est clair que l'identification, c'est ce qui se cristallise dans une identité. D'ailleurs ce fication dans le francais est en allemand autrement énoncé, Identifizierung, dit Freud, dans un endroit ou j'ai été le retrouver, parce que je ne me souvenais pas que j'avais fait un séminaire sur l'Identifizierung. Je ne me souvenais pas, je me souvenais quand même de ce qu'il y avait dans le chapitre, je ne savais pas que j'y avais consacré une année. Mais je me souvenais qu'il y a pour Freud au moins trois modes d'identification, a savoir l'identification auquel il réserve - je ne sais pas bien pourquoi - la qualification d'amour. Amour, c'est la qualification qu'il donne a l'identification au pere. Qu'est-ce que c'est que d'autre part ce qu'il avance d'une identification faite de participation ? Il appelle ca, il épingle ca de l'identification hystérique. Et puis il y a une troisieme identification qui est celle qu'il fabrique d'un trait, d'un trait que j'ai autrefois - j'en avais gardé quand même le souvenir sans savoir que j'avais fait tout un séminaire sur l'identification - d'un trait que j'ai appelé « unaire », ce trait unaire nous intéresse parce que, comme Freud le souligne, c'est pas quelque chose qui a affaire spécialement avec une personne aimée. Une personne peut être indifférente et un trait unaire choisi comme constituant la base d'une identification. Ce n'est pas indifférent, puisque c'est comme ca que Freud croit pouvoir rendre- compte de l'identification a la petite moustache du Fuhrer dont chacun sait qu'elle a joué un grand role.

L'insu que sait de l'une-bévue s 'aile a mourre. Seminaire 19m76--19m77. Publication AFI, p. 10.
b .... ca devient même plus que probable a admettre quiil puisse y avoir dans un enseignement, au reste offert a toute critique, fut-ce ce seul grain de vérité, dont voulait bien faire hommage a Freud, bien que gardant liépine diavoir été éconduit par lui, le responsable diune « formation », – qui, apres tout, répond a son titre dans une certaine finalité. Je ne puis laisser ce coté sans indiquer ce qui sien impliqué de ce que la psychanalyse permet de définir techniquement comme effet de transfert.

1968-01-00 Introduction de scilicet au titre de la revue de L´ecole freudienne de Paris. (en Tout-pas-tout Lacan).

Ramon Miralpeix
DEL-F9 – Comisión epistémica

Preludio 2

Alienación, separación y vuelta.

“Alcibíades considera que en Sócrates se encuentra aquel tesoro, aquel objeto indefinible y precioso que tras desencadenar su deseo fijará su determinación”(1)

El sujeto cree en el Otro y esto dura un largo tiempo hasta que pueda llegar el momento de la destitución subjetiva, mientras tanto animado por su deseo va buscando la agalma, ese tesoro que espera encontrar. Así continua su recorrido hasta que finalizado el tiempo de la alienación las palabras van faltando y ya no espera nada... asume el vacío de la falta y la soledad.

Cae la transferencia, el amor se deshilacha, el sujeto se desintifica, se separa de ese Otro y verifica que no existe, el análisis finaliza.

Producida la separación un nuevo momento comienza, hay un sujeto descreído del Otro, advertido sobre promesas ideales, con un saber sobre su ser, pero con algunas incertidumbres. Al final de un análisis es más difícil vincularse entre congéneres, como nos llama Lacan, pero la falta insiste y empuja la libido; por ello Lacan nos anima a una segunda vuelta orientando el deseo hacia el trabajo de Escuela, una nueva forma de vínculo con otros que padecen de esa misma falta y que se reúnen para apoyarse y sostenerla, para elaborar y producir sobre la experiencia del análisis y para dar vida a la Escuela y también al Psicoanálisis.

¿Qué lugar la damos a la Escuela cuando nuestro recorrido ha finalizado? ¿Qué nos mueve hacia la Escuela, o es que resulta de una recon-versión del amor de transferencia? ¿Puede la Escuela ser destino de ese vuelta de la transferencia haciendo camino con otros en la misma situación? ¿Es amor al saber, es un acto decidido?

“Sin dilación arranco la causa freudiana y restauro en su favor el órgano de base retomado de la fundación de la Escuela, es decir el cartel, del cual, experiencia hecha, afino la formalización” (2)

¿Puede el trabajo de carteles ser el motor para una invitación al trabajo, originando nuevos productos que continúen dinamizando la Escuela? Lacan así nos lo dice y propone el cartel para hacer con ese vacío, motor del deseo de saber y como modalidad de lazo social entre analistas.

¿Puede una Jornada de Escuela ser el modo de comprometerse con ella? Así lo esperamos, y este DEL os anima a acercaros y a participar con vuestros trabajos en esta próxima Jornada.

¿Puede ser el momento de dar un paso hacia la Escuela ¿O un paso al frente en la Escuela?

¿Qué es para cada analista su vínculo con la Escuela?

¿Quién responde?

_____
1. Jacques Lacan: El Seminario, Libro 8: La Transferencia, Ediciones Paidós, Buenos Aires, 2003. Pag180.
2. Jacques Lacan. D´Ecolage. Introducción de Scilicet. Primer trimestre de 1968.

Marta Casero
DEL-F9 – Comisión epistémica

Preludio 3

Freud se dio cuenta de que un fenómeno que obstaculizaba la cura en los pacientes podía convertirse, si se lo tenía en cuenta y se sabía hacer con el, en el mejor aliado del esclarecimiento del inconsciente. Concibió así la transferencias como la energía fundamental que podía sostener la cura analítica.

De una dificultad que hacía objeción a la cura, al instrumento fundamental de la misma. Desde entonces la cura o mejor, el análisis es como la partida de ajedrez que empieza con la instauración de la transferencia, hasta el paso del analizante a analista, con todos los fenómenos producidos por este inicio, este recorrido y este final.

La Escuela es uno de ellos, entre otras razones para poder reconocer al analista que da pruebas de serlo y garantizar la relación del analista con la formación que dicha Escuela dispensa.(1)

Si hablamos de transferencia después del análisis, la suponemos disuelta, pero implícitamente suponemos también un resto. Suponer que la Escuela es objeto de transferencia, de ese resto, tanto de analizantes, como de analistas, es un enunciado interesante, pero de difícil verificación ya que es cada cual, y preferiblemente en un apres coup, quien puede intuir de su transferencia en el análisis, de lo que lo causó, y eventualmente de lo que le hizo querer devenir analista.

¿Es el trabajo en la Escuela, la dedicación, el entusiasmo, una muestra de la transferencia a la Escuela? Tal vez, pero no da cuenta de su esencia, de lo que cada cual pone de agalmático en ella.

Creo que la Escuela cumple también, sin pretenderlo, otras funciones, por ejemplo, de referencia. O puede ser el lugar donde los analistas por efecto de su función de deshecho, de estar ausentes como persona en las curas, por haber devenido por efecto del análisis pares desparejados o por el pago con “la libra de carne” ..., pueden querer reconocerse, hacerse reconocer y a veces restañarse.

Tal vez esto tiene que ver con lo que frecuentemente, sobre todo cuando en lo societario algo es especialmente llamativo, o no va.

En estos casos, tendemos también a atribuirlo (poco benévolamente) al “resto de la transferencia”, a análisis de “dudoso final”, etc.. Quizás es un modo de tratar de comprender, no el más adecuado desde luego, estos funcionamientos, sobre todo cuando son desafinados, conflictivos... ya que, si son afinados o acordes, son bien acogidos y parece que no requieren comprensión.

A veces son entendidos como síntomas. Aunque es difícil sostener en rigor de la teoría analítica lacaniana, que los grupos produzcan síntomas. Pero podemos aproximarnos a esta idea si tomamos estas manifestaciones como portando “un real, un real en tanto se pone en cruz para impedir que las cosas anden, que anden en el sentido de dar cuenta de sí mismas de manera satisfactoria”. (Lacan, J. (1984), p. 84)2 Si de la transferencia a la Escuela tenemos suposición, de esto otro tenemos verificación y algo de teoría. Creo que es otra versión del “Pero hay un real en juego en la formación misma del psicoanalista. Nosotros sostenemos que las Sociedades existentes se fundan en ese real. /../ no menos patente-y para nosotros concebible- el hecho de que este real provoque su propio desconocimiento, incluso que produzca su negación sistemática”.(3)

El momento actual parece bastante tranquilo, y tal vez por ello propicio para pensar y debatir sobre la transferencia después del análisis, en particular el que suponemos dirigido a la Escuela. Así, quién sabe, quizás se pueda cernir algo más ese real de las instituciones analíticas, en este caso las nuestras y hacer de una dificultad un saber.

__________
1 Lacan, J. (1967) "Proposición del 9 octubre 1967". p. 262
2 Lacan, J. (1974). "La tercera", Intervenciones y Textos (Vol. 2, pp. 73,108). Buenos Aires: Manantial, p.: 84.
3 Idem, p.263

Mikeel Plazaola
DEL Comisión epistémica

Preludio 4

Transferencia de trabajo y relación a la Escuela

¿Qué se entiende por “transferencia de trabajo” y ¿en qué consiste? Parto de la idea de que a menudo se produce un sobreentendido sobre este tema.

1. Esta pregunta lleva implícitas, a mi entender, algunas cuestiones de gran calado que a veces nos confrontan a ciertas paradojas tanto en la teoría como en la práctica psicoanalítica: el destino de la transferencia en el curso de un análisis –sus distintos momentos a lo largo de la cura–, la cuestión de qué ocurre con la transferencia una vez terminado un análisis –incluso después del pase– y de cómo se pasa del amor de transferencia a la transferencia de trabajo, o sea, de cómo se pasa de una experiencia singular a una experiencia colectiva en una comunidad epistémica. Conocemos a través de la enseñanza de Lacan que el análisis tiene un final –divergiendo en eso con Freud– pero también que hay la irreductibilidad de la transferencia, es decir, que no quedaría reducida a cero al final del análisis, aunque el analizante tenga otra relación con la transferencia que le posibilite una enunciación singular, original.

2. En la comunidad analítica se decía mucho en una época –y aún se dice– que la transferencia de trabajo era la continuación lógica de la transferencia en un análisis, se hablaba, casi como si se tratara de un eslogan, de “un pasaje del trabajo de transferencia a la transferencia de trabajo” sobreentendido como una especie de sublimación del “resto” de transferencia al final de una cura que se orientaría en una transferencia de trabajo con el psicoanálisis mismo - a partir de la experiencia singular- sin el soporte del analista y en relación con la Escuela. No obstante, tal como fue planteado recientemente en un Encuentro de los Polos Aude-Roussillon y Rhône-Languedoc del Forum EPFCL- Francia: “la experiencia muestra que no siempre es así” y ello abre algunas preguntas: “¿Hace falta haber terminado el análisis para interesarse por la teoría analítica y trabajarla junto con otros?” “Vemos que a veces se produce un movimiento inverso: es el trabajo junto a otros sobre la teoría analítica lo que conduce a la cura” (1).

Esto quizás conlleva a hacer una distinción entre la transferencia a los textos de Freud, Lacan y otros analistas –que también se produce en sujetos que se dedican a otras disciplinas, en sujetos que no se analizan y que no forman parte de la comunidad analítica– de la transferencia de un analizante a la teoría psicoanalítica a lo largo de los distintos momentos de la cura y sus vicisitudes (participación en carteles, jornadas, seminarios, etc.), del destino de la transferencia de trabajo al final del análisis y del pase si se realiza.

3. Lacan plantea el término “transferencia de trabajo” en 1964 en su Acto de Fundación, después de su expulsión de la IPA como didacta y de haber retomado su Seminario bajo el título de los “Cuatro conceptos fundamentales del Psicoanálisis”, en dónde irá transmitiendo la importancia de la formalización de la transferencia y la ligazón entre ésta y el deseo del analista.(2)

En cuanto a la transferencia de trabajo, dice así: “La enseñanza del psicoanálisis solo puede transmitirse de un sujeto a otro por las vías de una transferencia de trabajo. Los 'seminarios', incluido nuestro curso de Hautes Études, no fundarán nada si no se remiten a esa transferencia”.(3)

Una lectura posible es que Lacan en el momento de la fundación de su Escuela pone el acento en la “transferencia de trabajo” situándola en el centro de la enseñanza y la transmisión del psicoanálisis,(4) como si en cierta manera en aquel momento constituyera la médula espinal del trabajo en su Escuela.

¿Qué consecuencias podemos extraer de ello tanto en relación a nuestra relación con las enseñanzas de Freud y Lacan como en relación a cualquier otro psicoanalista-enseñante y en nuestra propia enseñanza si nos ofrecemos a ella? A mi entender, se trataría de una enseñanza no cerrada sobre sí misma - que no obture - sino de una enseñanza que produzca efectos más allá del uno-mismo, que induzca a los otros a hacer este trabajo y para ello el psicoanalista como enseñante, si me permiten la expresión, estaría en la posición de psicoanalizante. En el texto Alocución sobre la enseñanza, Lacan dice lo siguiente: “Lo que debo acentuar bien es que, por ofrecerse a la enseñanza, el discurso psicoanalítico lleva al psicoanalista a la posición de psicoanalizante, es decir, a no producir nada que se pueda dominar, a pesar de la apariencia, sino a título de síntoma”.(5)

De ello se puede derivar también la pregunta de ¿cuál es el devenir de la posición analizante después de la experiencia analítica?

4. Si bien en el texto aludido , en la Nota adjunta, habla una sola vez de transferencia de trabajo - no he encontrado más referencias en otros textos - Lacan hace múltiples alusiones al trabajo de Escuela y en la Escuela, que consideramos de interés recordar: la Escuela “es el organismo en el que debe cumplirse un trabajo, que, en el campo que Freud abrió, (...) vuelva a llevar la praxis original (...) al deber que le corresponde en nuestro mundo”(...) Este objetivo de trabajo es indisoluble de una formación a dispensar en este movimiento de reconquista”(...) Para la ejecución del trabajo, adoptaremos el principio de una elaboración sostenida en un pequeño grupo (...) MAS UNA encargada de la selección de la discusión y de la salida reservada al trabajo de cada uno (...) El xito de la Escuela se medirá en relación a la salida de trabajos que sean recibidos en su lugar”, “las condiciones de crítica y de control a las que será sometido todo trabajo a proseguir en la Escuela”.(6)

¿Qué podemos decir hoy día sobre lo que planteó Lacan en 1964 - y posteriormente - refiriéndolo a la actualidad de nuestra Escuela y a distintos niveles: no analistas, AP, pasadores, ¿AME, AE, carteles?

5. Tal como parece desprenderse del texto sobre el Acto de Fundación, hablar de “transferencia de trabajo”, implica también considerar que cuando Lacan formula este término, dado que el objetivo fundamental es el de fundar una Escuela, se ponen en juego otras cuestiones que están relacionadas y que el mismo autor explicita, tales como: la formación del psicoanalista, el vínculo o lazo social entre analistas en una comunidad epistémica, el trabajo en carteles como alternativa al grupo y a los llamados efectos y obscenidades del grupo, la relación con el mundo actual, etc.

6. ¿En qué se distingue pues esta transferencia de trabajo al final de un análisis? ¿Acaso, entre otros aspectos, no se trataría de una transferencia que ya no se dirige al gran Otro – apuntando a conseguir su reconocimiento, su amor, etc. – sino al psicoanálisis mismo y como producto de una experiencia particular?, ¿no se trataría también de una transferencia que no responde a una exigencia superyoica y que procura cierta satisfacción? ¿Se puede hablar con propiedad de transferencia de trabajo si no va asociado al final del análisis y articulado a una Escuela? ¿Cómo se efectúa la transferencia de trabajo en un cartel? Dejo estas preguntas abiertas para la reflexión y el debate.

_____________
(1) Véase texto de difusión del Encuentro entre les Pôles Aude-Roussillon y Rhône-Languedoc del Forum EPFCL- Francia, “Qu lazo entre analistas”. Perpignan, 21 de septiembre de 2019.
(2) Lacan, J, Cuatro conceptos fundamentales del Psicoanálisis, 1964, en especial la clase 18 titulada “Del sujeto al que se supone saber, de la primera díada y del bien”. Ed. Paidós.
(3) Lacan, Acto de Fundación. 21 de junio de 1964. “De la Escuela como experiencia inaugural”, pág. 254, Otros escritos. Ed. Paidós, Buenos Aires, 2012
(4) Véase al respecto del tema de la transmisión el Preludio 3 de Mikel Plazaola, “El misterio de la transmisión” XV Jornadas de Escuela EPFCL- España F9.
(5) Lacan, J, Alocución sobre la enseñanza, 19/04/1970, Otros escritos. pág. 325, Ed. Paidós, 2012
(6) Lacan, J, op. cit, Otros escritos, págs. 247-248, Ed. Paidós, 2012

Roser Casalprim
DEL Comisión epistémica

 

Preludio 5

¿Cómo lo hacemos?

El título de nuestras Jornadas (Las transferencias después del análisis) apunta implícitamente una diacronía que puede separarse en tres tiempos: antes, durante y después.

Sobre lo que entendemos o deberíamos entender por transferencia ya se han ocupado otros pretextos, amores encarnados y desencarnados, sujetos y sujetados, al inconsciente o al saber.

Esperamos de un análisis que reorganice las transferencias del "antes", utilice y deconstruya las del "durante" (específicamente analíticas y sujetas al sujeto supuesto saber) y abra un campo nuevo para las del "después".

Podemos entonces entender sencillamente que empuja a la construcción de un espacio productivo, como todo amor.

Pero es incierto el destino de la transferencia "después" porque es singular. Habrá muchos caminos preciosos entre los cuales nuestra Escuela es apenas uno entre muchos otros posibles.

Nuestra Escuela sostiene un espacio con una serie de dispositivos bien capaces de alojar a quienes su "después" los lleve por el camino de reproducir el análisis con sus significantes privilegiados. Conocemos sus beneficios, podemos percibir sus imposibilidades, y en estas jornadas nos reunimos para conversar sobre su funcionamiento, para reconocerlo y compartir algo de las elaboraciones que podemos producir con aquellos dispositivos que tenemos a nuestro alcance. El cartel, por supuesto, el más a mano y el que nos permite simplemente ponernos a trabajar.

El ámbito internacional de la escuela con todo su complejo entramado no garantiza per se que localmente sea capaz de constituirse en ese espacio de destino de las transferencias que hemos llamado "de trabajo".

¿Cómo lo hacemos? No parece vano que además del intercambiar pareceres sobre los avatares de la transferencia "después", reflexionemos sobre su funcionamiento donde la Escuela se aloja localmente, apuntando a que el hábitat se haga cada vez más cómodo para producir.

Jorge Chapuis
DEL Comisión epistémica


Preludio 6

Una secreta intriga amorosa

Así va a nombrar Freud en su texto[1] el material de identificación que da lugar al “contagio” del ataque histérico en el ejemplo del pensionado de jovencitas.

Identificación “participativa”, tal como la vamos nombrando,[2] al pensar en posibles modos de resolución de la transferencia, tomando el cartel como modelo, una vez caído el sujeto-supuesto-saber, aunque como nos indica Colette Soler en diversos textos[3] Lacan nos pone en guardia contra la creencia en una “liquidación” total de la transferencia.

Una vez desvelado, en el curso de un análisis, el “secreto” que nos proponía el fantasma, las intrigas de nuestra neurosis y los objetos cubiertos bajo el agalma de nuestros amores, ¿qué puede motivar una participación con otros en la polis analítica? ¿qué queda de la “secreta intriga amorosa” de cada cual cuando en el recorrido de un análisis lo real le ha salido al paso?

Lacan nos propone que ese encuentro fallido podría suscitar, no ya la identificación participativa de la secreta intriga amorosa, quedándonos en la estrategia histérica de un deseo insatisfecho, sino justamente la constatación de una satisfacción producida por llegar al final del recorrido analítico.

Paradójicamente esa satisfacción no apaga un deseo que se asoma a los agujeros del saber, a lo no sabido y a lo imposible de saber.

Freud le atribuyó tal potencia creativa a la transferencia que, en algunos textos, parece ir más allá de la simple repetición, apuntando a la creación de algo nuevo:[4]

“No debemos olvidar que la enfermedad del paciente cuyo análisis emprendemos no constituye algo acabado e inmutable, sino que se halla siempre en vías de crecimiento y desarrollo, como un ser viviente.
[…]
Asi, pues, la transferencia es comparable a la capa vegetal existente entre la corteza y la madera de los árboles, capa que constituye el punto de partida de la formación de nuevos tejidos y del aumento de espesor del tronco.”[5]

La “enfermedad” no es algo inmutable, tampoco la transferencia, en el decir de Freud, esa zona intermedia entre la enfermedad y la vida.[6]

Cabe entonces la pregunta acerca de si la experiencia de ese algo nuevo que propició la espera de un saber que diera sentido a lo insensato[7] seguirá manteniendo la fuerza de su apuesta creadora, ya entre lo incurable y la vida.

______________
[1] Freud, S. “Psicología de las masas y análisis del yo”- B. Nueva, p. 2586
[2] Soler, C. “Hacia la identidad” – Lecc. 6 mayo 2015
[3] Soler, C. “Lacan lo inconsciente reinventado”, p. 59
[4] Freud, S. “Lecciones introductorias” – Lecc XXIII La transferencia
[5] Esta capa, en botánica, precisamente se llama “cambium”
[6] Freud, S. “ Recuerdo, repetición y elaboración”
[7] Soler, C. “Lacan, lo inconsciente reinventado” – p. 62 .

Rebeca García
DEL Comisión epistémica


 

 

INSCRIPCIÓN
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6 pretextos

PROGRAMA
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Asambleas

Domingo 9 febrero

10:00 >> Asamblea de la Escuela (EPFCL-F9)
12:00>> Asamblea de la Federación F9

 
 
sede legal: c/ Oquendo, 5- 2º C
20004 San Sebastián - Donostia


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